viernes, 24 de julio de 2020

APLANADORAS, INFORMACIÓN E INDICADORES: OBSERVACIONES SOBRE EL CORONAVIRUS EN VENEZUELA



Para todos los valientes del personal de salud
en los pasos fronterizos







«Nos preocupa como científicos que se nos persiga y señale por un informe técnico cuyo objetivo es el de contribuir al mejor manejo de esta pandemia»

Academia Nacional de Ciencias Naturales, Venezuela





 
I

Un servicio puede definirse como el conjunto de acciones dirigidas a satisfacer necesidades de alguna índole particular o colectiva. Desde este punto de vista, un servicio de salud debe estar orientado a dar respuestas en este ámbito, tanto en los aspectos curativos como preventivos, y el mismo estaría direccionado según el tipo de sistema de salud al que da respuesta. En este sentido, el servicio de salud es el que está en contacto directo con los ciudadanos, lo que cumple con el binomio productor-consumidor presente en la producción de cualquier servicio, ya que al ser un "bien intangible", el mismo no puede almacenarse y el "producto" se genera durante esta interacción. Es por ello que si un servicio no se usa, pierde su capacidad de respuesta, y por lo tanto no puede valorarse sino en el momento en que es recibido por los ciudadanos, quienes determinan la calidad del mismo.


                  
El objetivo fundamental de los servicios de salud es proveer las acciones necesarias para proteger o mejorar el estado de salud de la población en general; es así como la producción de estos servicios, es un proceso complejo en el cual interactúan recursos de diversas índoles con el propósito de ofrecer acciones concretas que tengan impacto sobre el estado de salud de la población a la cual está dirigido. La efectividad de la combinación de dichos recursos de tipo cognitivo (conocimiento, tecnología), físico (edificios, materiales, suministros, equipos, etc.), financiero y humano, cuya efectividad también dependerá de otros recursos disponibles y factores organizativos, como la división y organización del trabajo (definido por leyes, contratos, acuerdos, tradiciones) , el marco jurídico-administrativo para la producción y distribución de servicios, el sistema de incentivos (la forma, el nivel y la estructura de remuneración y pago) y el sistema de capacitación e investigación. La administración de estos recursos determinará la calidad de los servicios de salud y la percepción de la misma como eficaz por parte de los usuarios.



La administración del sector salud consta de políticas, programas y procedimientos nacionales a través del cambio de las prioridades, leyes, reglamentos, estructura administrativa y organizativa y ordenación financiera del sector salud cuya planificación – idóneamente - busca el acceso, la equidad, la calidad, la eficiencia y/o la sustentabilidad del sector.



La verdad sobre los indicadores y el proceso administrativo de servicios del sector salud es variable y extraordinariamente relativa. Siempre dependiente de las narrativas comunicacionales impuestas por las instituciones gubernamentales o quienes se opongan a las mismas, las estadísticas no revelan con exactitud el nivel del impacto de las políticas del sector salud sobre la población por ser las mismas resultados de manejos inhumanos, condicionalmente “objetivas”, muchas veces amañadas para garantizar cierta “coherencia” en mensajes contextualizados en coyunturas electorales.


  
Cuando se interpretan los indicadores por comparación - por ejemplo, porcentaje de financiamiento del Estado asignado a la medicina preventiva y porcentaje de servicios prestados por el sector privado – puede llegarse a conclusiones equivocadas o sesgadas sobre el desempeño del sistema de salud pública de una nación – ya sea en sentido negativo o positivo – puesto que inevitablemente se presentarían variaciones “de acuerdo al punto de partida” de cada análisis comparativo de datos: Si se estudian los alcances de las reformas planteadas en el sector salud en determinado país, o los logros de las medidas tomadas por una administración en el diseño preventivo frente a una emergencia sanitaria - como la planteada actualmente debido a la pandemia SarsCov2 (COVID19) – podrían presentarse como públicos “esfuerzos” privados.



La producción de servicios se caracteriza por ser de carácter público y privado. Los servicios públicos de salud pertenecen al Ministerio del Poder Popular para la Salud, ente rector en salud del Estado y al Ministerio de Educación Universitaria. El sistema de salud de Venezuela está conformado por un sector público y un sector privado. El sector público está constituido por el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), los organismos de salud descentralizados y las instituciones de la seguridad social, principalmente el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), el Instituto de Previsión Social de las Fuerzas Armadas (IPSFA), el Instituto de Previsión y Asistencia Social del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (IPASME), Petróleos de Venezuela (PDVSA) y universidades.


 
El sector privado está constituido por quienes prestan sus servicios a cambio de pago directo y por compañías de seguros de salud. El MPPS es financiado con recursos del gobierno central, estados y municipios. El IVSS es financiado con cotizaciones patronales, cotizaciones de los trabajadores y con aportes del gobierno. Ambas instituciones cuentan con su propia red de atención ambulatoria y hospitalaria. El IPASME, IPSFA y las universidades es financiado con aportaciones de los empleadores y de los trabajadores. También cuentan con su propia red de establecimientos para atención ambulatoria, pero contratan los servicios de hospitalización principalmente con el sector privado, a excepción del IPSFA que cuenta con su red de hospitales. Las empresas públicas como Petróleos de Venezuela (PDVSA) contratan servicios privados de salud. El sector privado es financiado con el pago directo de los usuarios al momento de recibir los servicios o a través del pago de primas de seguros de salud. La atención se ofrece en consultorios y clínicas privadas.




Los problemas del sistema de atención de salud de la nación involucran a muchos actores, instituciones y partícipes. Aunque en su mayoría son de carácter técnico, las soluciones requieren mucho más que sólo aplicar respuestas técnicas: es un proceso preeminentemente político donde sus actores fluctúan desde sistemas que se basan totalmente o en gran medida en servicios de salud financiados y prestados por el estado; sistemas mixtos estatales, de seguridad social y del sector privado; organizaciones mixtas gubernamentales y no gubernamentales y sistemas del sector privado con fines de lucro; y los sistemas mixtos estatales y desarrollados del sector privado.




II

Los principales ítems de discusión o que estimulan el debate en torno a la administración de la salud en una nación son los siguientes:

• Aumento del acceso a los servicios de salud (prestación del servicio).
• Eficiencia y rentabilidad de los servicios (planificación y finanzas e instituciones de investigación).
• Equidad (salud pública).
• Mejora en la calidad, condición de la salud y tasa de mortalidad globales sin consideraciones de costo.
• Sustentabilidad de programas y proyectos relacionados al sector salud.
• Acceso a una mejor atención de salud a bajo costo.



Para poder lograr el desempeño eficaz de estos servicios, se debe llevar a cabo una gestión que garantice que esta producción sea sustentable en el tiempo y que tenga la calidad esperada. Es decir, la administración de estos recursos, la gestión de los servicios de salud tiene cuatro funciones básicas:

• Planificación: definición de objetivos y estrategias.
• Organización: orientada al cumplimiento de los objetivos.
• Control: permite la evaluación de las medidas planificadas, su revisión y rectificación en caso necesario.
• Información: como herramienta imprescindible para el desarrollo de todo el proceso.



Se plantea la gestión de recursos humanos como todas las actividades y aspectos administrativos relacionados con el trabajo de las personas en una organización. Esta dimensión de gestión se refiere a acciones que favorecen la creación de condiciones laborales que ayuden a los proveedores de servicios a producir servicios de calidad. Son acciones de naturaleza variable que denotan una actitud general de disposición a ayudar a las personas a hacer su trabajo en beneficio de la organización con una gerencia que les respeta y reconoce el valor de su trabajo. 



El reto más importante de la planificación de recursos humanos para la salud es apoyar la estrategia de atención primaria a la que los gobiernos de muchos países se comprometieron en Alma-Ata desde 1978, y con la meta de “salud para todos en el 2000” de la OMS. La planificación de recursos humanos para la salud —así como de otros recursos— debe considerarse como un ejercicio técnico-político. Es necesario tomar en cuenta las características del sistema político, incluido el papel que juegan diversos actores sociales, para poderla llevar a cabo. Uno de los problemas más importantes de la planificación es quizás verla como un ejercicio puramente técnico-racional, cuando el componente político es determinante y juega un papel fundamental. Además, la planificación del conjunto de recursos humanos en el campo de la salud se confirma como un ejercicio sumamente complejo de llevar a la práctica, ya que involucra una serie de valoraciones frecuentemente ajenas a la racionalidad (económica), que modifican los patrones de distribución de los recursos disponibles.



En general, las promesas de cada proyecto político presentado previamente a cada campaña electoral – y en la actualidad - se exponen así: “Por tanto, nos enfocaremos en nuestras metas principales: primero, crear un mejor sistema de servicios por niveles ofreciendo servicios multiniveles para ancianos discapacitados; segundo, actualizar el sistema de servicios de transporte público exclusivo de la urbe y zonas aledañas para ofrecer una atención de calidad a todas las edades, pero sobre todo a nuestros abuelos; tercero, crear o mejorar el sistema de gestión inteligente… etc”. Sin embargo es valido preguntarse ¿cómo pueden medirse los niveles de calidad de vida y el impacto de las políticas públicas en el sector salud, por ejemplo, si los indicadores se “estudian” en base a las promesas hechas durante las campañas electorales y se amañan las cifras de dichas estadísticas?



La Organización Mundial de la Salud, en ese sentido, declara dedicar esfuerzos a desarrollar esquemas conceptuales que permitan evaluar la descentralización del sistema de salud de las naciones con el uso de indicadores que responden exclusivamente a lo que convenga a quienes aportan los fondos para sostener dicha organización: principalmente los países miembros del G8, principales inversores y financistas de los programas de investigación, dentro de los cuales se encuentran las sedes de las más importantes farmacéuticas del planeta.



 De este modo, cuando se habla de reformar el sector salud de un país se habla de mejorar el acceso a un sistema de salud de calidad, comprendiendo por calidad aquellos servicios de salud que dependen exclusivamente de la inversión del sector privado, los cuales son equitativos pero en la distribución de la miseria puesto que sus "acciones" provocan deficiente calidad en los servicios públicos de salud debido a la emigración del personal médico hacia "zonas de mayor rentabilidad" (Caso Dr. Valerio en POR ESTAS CALLES), insuficiente financiamiento gubernamental, uso ineficiente de los recursos disponibles aunado a asignación inadecuada de los recursos para servicios de salud eficientes en función de los costos (por ejemplo, cuando insumos de los servicios estatales aparecen en almacenes de clínicas privadas), falta de incentivos para los trabajadores del sector salud dependientes de las nóminas del Estado para proporcionar servicios de calidad, reglamentaciones inadecuadas o barreras poco apropiadas para una prestación de servicios sumado a la distribución no equitativa de los recursos entre la población pobre y la más acomodada. 



Si bien es importante otorgar exenciones tributarias para bienes básicos de salud importados que permitan el ejercicio de la medicina, dichas exenciones no deben ser otorgadas para quienes ejercen la medicina privada puesto que esto no garantiza la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de una nación: Los estudios de ciertos indicadores apuntan, por ejemplo, a fortalecer la concesión de licencias y certificados de aptitud y competencia en aras de intensificar la presencia del ejercicio de la medicina privada y el pluriempleo del personal de salud pública para facilitar la implementación del negocio de la venta de seguros de salud a las instituciones gubernamentales y empresas, negocios siempre prestos al cobro mensual y nunca claros en cuanto a reglamentaciones estatales se refiere.




III

La crisis actual del coronavirus ha puesto en evidencia las graves fallas estadísticas, el mal manejo o manejo conveniente de indicadores y la potencial catástrofe porvenir. 


 Los retrasos en los exámenes de despistaje del COVID19 – centralizados y controlados como debe hacerlo todo gobierno RESPONSABLE - muchas veces tardan hasta tres días y la ciudadanía no puede o no sabe o no quiere pensar que el período de incubación del virus es de 7 a 10 días. 



 Se han impuesto obligatoriamente tres líneas narrativas a lo interno de la nación venezolana que son incansablemente repetidas por todo el personal de salud en nómina del Estado:
  • - TODO ESTÁ BAJO CONTROL: “Hemos aplanado la curva de contagios”.
  • - LOS CASOS SON IMPORTADOS: “El riesgo viene de afuera y está siendo planificado por los enemigos de la nación”.
  •  - LAS ZONAS DE MAYOR RIESGO ESTÁN EN LAS FRONTERAS: La ciudadanía disgregándose sin control alguno junto a la flexibilización de la nunca e imposible de acatar cuarentena obligatoria han sido causal de la multiplicación de casos en las principales ciudades del interior del país. Ésta flexibilización sin acompañamiento ni vigilancia en las calles ha provocado un caos que acelerará, sin duda alguna, la aparición de nuevos casos de contagio comunitario en las estadísticas oficiales, “aparición” que no podrá ya silenciarse ni justificar con la narrativa del enemigo foráneo. A menos que, claro está, ese "enemigo foráneo" ya tenga agentes "trabajando" en los asuntos internos del Estado. Sospéchar de esto es tarea de todos.



El 13 de marzo, el mismo día que se confirmó en cadena nacional la existencia de dos casos de contagiados por coronavirus a través de todos los medios, el Satélite Simón Bolívar salió de su órbita para convertirse en chatarra espacial. La información que llegaba a los hogares venezolanos a través del sistema de medios públicos conectados en CANTV SATELITAL dejó de funcionar y toda la señal del SIBCI pasó al INTELSAT14 a partir del 24 de marzo. Así, sólo un tercio de los televisores de la nación recibían información actualizada sobre el curso de la pandemia en el país y la misma sólo sería emitida en amplio espectro a través del canal TVEs o VTV. La señal de otros medios como Venevisión, Globovisión y Televen no se recibe apropiadamente y es por todos conocidos la interrupción de las “funciones de transmisión” de DIRECTV en el país, cadena de comunicaciones perteneciente a la familia Cisneros, aliados económicos del actual gobierno venezolano. 



El cerco informativo a la población venezolana es acompañado por un discurso oficial que pregona estar "abierto a opiniones divergentes para sacar lo mejor del diálogo consensuado y lo mejor de la patria, así como también estimular a lo mejor del personal y funcionarado de los servicios de salud pública porque lo que debe buscarse en momentos coyunturales como estos es la unidad para poder recuperar la salud de nuestro querido pueblo, sobre todo la de los hombres, mujeres y niños más necesitados". Éste discurso es, a su vez, siempre relativizado por comparación con el estado de crisis de países vecinos como Brasil y Colombia y el manejo de la salud que desde países como Chile, Ecuador y Bolivia hacen sus correspondientes gobiernos de “derecha”. El cerco informativo, por tanto, es fortalecido con la descalificación constante a toda crítica que advierte sobre las posibles consecuencias del manejo sesgado de la comunicación en torno a lo que afecta a toda la población de la nación.


 
El 23 de mayo se anuncia oficialmente que en el país ya existen más de mil contagios. A partir del 30 de mayo, el SIBCI se ha comenzado a transmitir a través de ARSAT2, satélite argentino para TDA, que ha hecho disponibles canales como VTV, TVes y teleSUR incluso a los estados fronterizos, los más afectados según estadísticas oficiales en la actual pandemia. El 16 de junio muere el primer médico venezolano como consecuencia del COVID19: un epidemiólogo zuliano llamado Samuel Viloria y para el 18 de junio ya son más de 3300 contagiados en toda la nación, según cifras oficiales. Éste aumento en el número de contagios son justificados en la narrativa de los medios estatales “por la falta de conciencia social”.


 
La Administración gubernamental ha aplicado medidas de flexibilización que comprenden la activación de 25 sectores económicos pero que, según comunicados oficiales, no cumplen con la serie de medidas higiénicas y de distanciamiento social propios de la situación de emergencia. Para el aparato de propaganda del gobierno actual toda la responsabilidad reside en el pueblo. Las medidas tomadas vía decreto contemplan la vigilancia sanitaria de espacios de gran movilidad o posible concentración: bancos, mercados, locales comerciales, bulevares, avenidas principales, paradas y unidades de transporte público. El distanciamiento social ha dejado de cumplirse desde hace muchos días y la cantidad de individuos que ya no usan el tapabocas en circulación aumenta. El sistema de salud venezolano no se ha educado en higiene, sobre todo los últimos 8 años. Esto se debe a la falta de inversión del actual gobierno en el sistema de medicina preventiva llamado BARRIO ADENTRO, con el épico personal cubano, ya curtido en trabajar sin quejas en condiciones adversas para un verdadero y sano ejercicio del servicio médico incluso a nivel preventivo, puesto que sufrió y padeció un verdadero brutal bloqueo imperialista y la Ley Helms Burton. De este modo, las cifras presentadas por el personal de los Centros de Diagnóstico Integral (CDI) distribuidos en toda la nación, se adaptan a las condiciones impuestas por la narrativa oficial. 



 En éste contexto, es difícil para el ciudadano venezolano confiar en las cifras estimadas de afectados por la pandemia en la nación, sobre todo si observa en cadena televisiva la inobjetable obesidad de los interlocutores. Por tanto, la respuesta del peatón a las medidas preventivas no puede ser otra que la indiferencia: No hay un manejo confiable de las cifras y la información que se divulga tiene la apariencia del maquillaje de una geisha.



Para ilustrar el estado actual de la situación es importante destacar las condiciones de la población adulta mayor, “tradicionalmente” la de mayor riesgo en circunstancias similares. Debido a la aplicación de medidas de "austeridad" propias de gobierno de corte derechista donde el comercio y el “equilibrio económico para unos pocos” priva por encima del derecho humano a la salud, los ancianos constituyen el sector de la población con mayor vulnerabilidad: una abuelita, por ejemplo, podría a duras penas llegar a un CDI y, a pesar de ello, su condición no estaría necesariamente ligada a la sintomatología propia del coronavirus sino al cansancio con desvanecimiento producto de las largas horas que tuvo que pasar a la intemperie para cobrar la pensión o solventar algunos trámites puesto que en condiciones como las presentes una persona mayor difícilmente acatará recomendaciones sanitarias. El anciano paga la indiferencia estatal con la misma moneda. ¿Quién puede culparlo? 



 Pero ejemplifiquemos aún con mayor detalle: Un docente jubilado que bajo las actuales condiciones económicas de la nación está condenado a vivir de la ayuda y las limosnas de familiares y amigos, que trabajó durante 25 años y cuyas prestaciones sociales fueron canceladas cuando ya no valían nada puesto que las mismas medidas de corte neoliberal que el actual gobierno implementa pulverizaron las mismas, de pronto ve que se le ha dejado de pagar su pensión laboral puesto que no ha presentado papeles de verificación de fe de vida. ¿Cómo podría presentar verificación de fe de vida una persona de la tercera edad en las actuales circunstancias donde se le exige a estos ciudadanos que trabajaron toda su vida para levantar y sostener la nación quedarse confinados en casa por pertenecer al grupo de los más vulnerables? ¿Se cancelarán los salarios y pensiones con intereses de mora de acuerdo a lo establecido en el artículo 92 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela o se violará también éste artículo como se hace con el artículo 91 de la Carta Magna?



Para especificar o ejemplificar las condiciones de los servicios de salud, también valdría mencionar que con el actual salario – el cual ronda los 800 mil bolívares – es imposible alimentarse adecuadamente para hacer frente al COVID19 con un sistema inmunológico resistente. ¿Alcanza el seguro médico de un docente universitario de 10 millones de bolívares para gastos y 2 millones de bolívares para funerales? ¿Querría acatar una persona de la tercera edad el llamado a clases que el ministerio de educación de éste país hace al personal docente jubilado? ¿Querría acatar algún médico de éste país el llamado que hace el gobierno actual a incorporarse a la lucha contra el flagelo pandémico que nos amenaza cuando ni alimentar con dignidad a sus hijos e hijas, sin mencionar a sus padres y madres, puede? ¿Qué pensará el oficial de policía o el soldado raso de éstas situaciones a las que ya se niega a hacer frente?



Porque sí, la Revolución Bolivariana vino de las entrañas del pueblo invisibilizado y planteó una sociedad diferente, creó instituciones, democratizó el conocimiento, abrió las alamedas de la participación protagónica en los asuntos del estado, pero nunca cambió la estructura anquilosada del mismo, estructura que sigue siendo una máquina de hacer dinero para unos pocos, una aplanadora que se alimenta de la desgracia de la inmensa mayoría del pueblo venezolano. ¿Será suficiente cambiar las variables e indicadores para la refundación de la República? ¿Índice de Desarrollo Productivo para la Dignificación Social y sus 28 nuevas variables porque avanzamos hacia la nueva normalidad relativa, protegiendo la salud, la vida y la economía, elevando la conciencia venezolanista y humanista? ¿No es eso lo que dice ahora la narrativa propagandística en un mensaje de celular con tu número de cédula? ¿Llegó el bono?





Cuando escribí éstas líneas en junio mucho quería cuidarme de no usar un lenguaje impregnado de pesimismo. Pero cómo ya puede evidenciarse, las medidas fueron inadecuadas, la curva no se aplanó y la segunda oleada - a todas luces provocada por el levantamiento irresponsable de una cuarentena con acompañamiento casi nulo - amenaza con aplastar moralmente al bravo pueblo venezolano. El número de contagios ha pasado en menos de un mes de 3300 contagios - según cifras oficiales - a más 13 700 contagios. Panorama conveniente para una administración gubernamental que ha perdido la brújula de un barco que no ha parado de hacer aguas en medio de una fosa negra oceánica. ¿Qué piensan nuestros padres y abuelos de todo esto que hoy nos embarga? En palabras de Walter Benjamin (ONIROKITSCH, 1925):  "...la sentimentalidad que nuestros padres a veces destilan es precisamente buena para forjar la imagen más objetiva de nuestra manera de sentir. Lo difuso de sus palabras se contrae para nosotros de manera amarga como la hiel en una crispada figura enigmática; el ornamento de la conversación llega a estar lleno de íntimos entrelazamientos.(...) " ... Y digo, aunque a veces surgen malentendidos, ese "..ritmo con el cual la única verdadera realidad se abre paso en la conversación...", algo claro emerge en la conciencia colectiva común a todos los ciudadanos de ésta nación : Sí, la suciedad es el elemento vital de los funcionarios que suben y bajan las escaleras sólo para ensuciarlas.  ¿Votamos? ¿Valdrá la pena en un país en permanente vigilancia represiva?






lunes, 18 de noviembre de 2019

PÁJARO




“Nadie recordará las razones del pájaro”.

Patricia Guzman
El Poema del Esposo


Samuel Robinson no “nació”. Vino al mun­do nadie sabe de dónde. Fue encontrado a los pies del zaguán de la casa familiar de los Carreño Rodríguez. Nadie sabe con certeza la fecha de su nacimiento. El nombre que le fue dado - Simón Rodríguez Carreño - es totalmente fortuito. La tradición oral asu­me el día 28 de octubre como la fecha de su nacimiento, día de San Simón. Aunque debiéramos decir advenimiento.

Fue criado por letrados y sacerdotes. Por tanto, desde muy temprana edad, supo cómo se maneja la conciencia de los hombres con la imposición de ideas supersticiosas y pre­gones absolutistas. Su hermano, Cayetano – futuro padre de Teresa, la gran pianista caraqueña, quien desde chico tenía alma de músico -, también fue abandonado a los pies del mismo zaguán por la misma madre des­conocida. Dicen que esto se aclaraba en la nota de entrega. Dicen, por supuesto, los ve­cinos malhablados, que se trataba de los hijos bastardos del Padre Alejandro Carreño. Se desconoce quién era la madre: aunque para éste curioso pájaro inquieto siempre estuvo claro que no era huérfano. Simón Rodríguez seguramente siempre intuyó que era hijo de la Patria Grande y hermano de la vida.

Fue un comelibros mayormente autodidac­ta. Se caracterizará toda su infancia y ado­lescencia – que supo hacer eternas - por seguir apasionadamente su ideal de pensar en libertad plena y hablar espontáneamen­te sobre lo reflexionado sin seguir método alguno de pensamiento salvo el establecido por él mismo valiéndose de las virtudes in­herentes a todo ser humano: Disciplina en el saber, curiosidad, imaginación, espíritu aventurero, lógica y sentido común desa­rrollado. Su vida estuvo dominada por la pasión de las letras.

Desde muy joven trabaja para el cabildo de Caracas. Quería compartir rápidamente sus reflexiones sobre la naturaleza de las cosas con cualquiera, pero principalmente con los niños. Se hizo un maestro que enseñaba di­virtiendo. Enseñaba en el campo, bajo los ár­boles, dentro de las quebradas y riachuelos. Esto ayudaba a formar con independencia la conciencia de especie que esperaba desper­tase en sus estudiantes. Servía al espíritu, a la fortaleza del cuerpo, al mundo que lo rodeaba y sentía. Era un amante y un amado. En su aula tuvo 114 alumnos – epistemológi­camente, seres sin luz -, de los que 74 paga­ban por sus enseñanzas y 40 eran educados gratis puesto que no sabían pagar. Se adecua­ba a las edades de sus pupilos a pesar de las distintas y diversas edades. Inculca “buenas” costumbres – au contraire de las excelentes y congeladas visiones del mundo academi­cista colonizador – y amor por la libertad. Uno de sus estudiantes, el más terriblemente inquieto de los niños, fue un tocayo suyo: Simón. El joven Maestro, precursor y ani­mador de la inquietud y de la animadversión al orden establecido y esclavizante, hace su tarea: independiza al futuro Libertador, lo divorcia de la realidad tradicional y lo acer­ca a la verdad futura; le ayuda a conseguir la perspectiva propia de un creador, a intuir su faena y a calcular fuerzas. Convierte a su alumno predilecto en un ser cuerdo entre aquellos mediocres colonizados que se au­toestiman depositarios del buen juicio y de la sensatez, y a los ojos de los cuales la Inde­pendencia tenía que ser fruto de la demencia secular. En la cabeza de este precoz niño cae el gran proyecto que esperaba aplicar con sus primeros 114 alumnos: Crear a nuevos hombres, verdaderos republicanos dueños de sí mismos. Para ello, se tendrían que ce­rrar las tumbas escolásticas de la enseñanza academicista y abrir los ojos a la naturaleza de las cosas. Esto debía adquirirse por la ex­periencia de la vida misma, a la que había que entregarse sin miedo, abriendo bien los ojos, hasta darse cuenta que tener miedo de vivir es la decisión más estúpida que ser hu­mano alguno pueda tomar. Simón Rodríguez enseña antes que nada a ser fuerte de alma y cuerpo como  una sola entidad, a convivir con la naturaleza sin ser víctima de ella. Enseña a dar grandes caminatas, a cabalgar días enteros, a nadar, a saltar. Transmite oralmente cuanto puede y se permite como individuo. Lee en voz alta a los grandes clásicos. Animadamente, asiduamente, intensamente. Era un hombre peligroso. Muy peligroso.



Un día, simplemente zarpó. Perseguido por revoluco filósofo, se pierde su rastro en el mar de la historia. Viajó por muchos años huyendo de la inquisitiva y perversa igno­rancia de su tiempo. Aprendió inglés en Ja­maica asistiendo a una escuela normal de niños que miraron ex­trañados como un señor de cabellos enma­rañados asistía a clases, dando ejemplo de que el proceso edu­cativo del ser humano dura toda la vida. Se embarcó a EUA, de quienes aprendería que el concepto de libertad se maneja convenien­temente según los intereses económicos de los explotadores de los más desvalidos. Lue­go, se embarcó a las ruinas bélicas europeas en un afán intenso por conseguir comprender al género humano y aprehender el espíritu europeo. Como él mismo diría: “Yo estuve en Europa por casi 20 años, trabaje en un La­boratorio de Química Industrial […] Asis­tí a algunas reuniones secretas orientadas hacia la democracia […] Estudie un poco de literatura, aprendí nuevos idiomas y di clases de lectura y escritura de una escuela ubicada en un pequeño poblado Ruso”. Se ligó con grandes pensadores y escritores de la época cuyos cerebros afiebrados por la fi­losofía romántica idealista alemana ya intuían el futuro colapso de la especie humana debi­do a la ambición desmedida producto de la explotación del hombre por el hombre. Él, mestizo, mejor que nadie haría síntesis en sí mismo y con sus reflexiones, sentando las bases del ya naciente pensamiento filosófico dialéctico socialista. Antropófago. Kariña.

Durante ese largo viaje, tuvo un encuentro con su discípulo amado, a quien quiso como a un hijo, sin apegos. En ese encuentro, este joven que sería el más extraordinario de los soldados libertarios, anunció la profecía de independencia y libertad para expulsar todo yugo de las tierras de gracia que encierran las mayores riquezas de la humanidad. Aún hoy sigue en pie este juramento.

En 1823, regresa a su querida tierra mesti­za. Recibe una misiva donde se le anuncia de este modo los resultados de sus prácticas filosóficas y de enseñanza: Usted, maestro mío, ¡cuánto debe haberme contemplado de cerca, aunque colocado a tan remota distancia! ¡Con qué avidez habrá usted se­guido mis pasos, dirigidos muy anticipada­mente por usted mismo! Usted formó mi co­razón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que usted me señaló. Usted fue mi piloto, aunque sentado sobre una de las playas de Europa......En fin, usted ha visto mi conducta; usted ha visto mis pensamien­tos escritos, mi alma pintada en el papel, y no habrá dejado de decirse: “¡Todo esto es mío! Yo sembré esta planta; yo la endere­cé cuando tierna: ahora, robusta, fuerte y fructífera, he ahí sus frutos; ellos son míos: yo voy a saborearlos en el jardín que plan­té: voy a gozar a la sombra de sus brazos amigos; porque mi derecho es imprescripti­ble, privado a todo”...Sí, mi amigo querido, usted está con nosotros: mil veces dichoso el día en que usted pisó las playas de Co­lombia. Un sabio, un justo más, corona la frente de la erguida cabeza de Colombia.

En estas palabras, El Libertador, quizás re­conozca, la gloria de quien silenciosamen­te fue el verdadero Padre pensador del gran proyecto republicano para los pueblos del Sur. Pero estos homenajes quedan cortos. Samuel Robinson, el hijo expósito de la tie­rra, planteaba una gran revolución para toda la humanidad. Esta habría de comenzar en América. Y se extendería por toda la Tierra: La Revolución por la construcción de la Su­prema Felicidad Social. 


En 1829, retirado de la docencia, establece en Azángaro, sobre las riberas del Lago de Titicaca, una fábrica de Velas que, irónica­mente, él llamaba “De luces americanas”. Pero reclamado por la población cedió a encargarse de nuevo de la Educación. Des­pués de la muerte del Libertador, en 1830, se traslada a Lima y luego a Huacho. En 1833, fue nombrado Director de estudios del Departamento de Concepción, este mis­mo año, en Chile se entrevista con su com­patriota Andrés Bello - el otro padre de la independencia del Sur quién sentó las bases de nuestra lengua con su GRAMÁTICA y la SILVA A LA AGRICULTURA DE LA ZONA TÓRRIDA - y funda una escuela de Barrio. Después de algunos años de perma­nencia en aquella República, pasó a la del Ecuador donde fue nombrado catedrático de Botánica y Agricultura del Colegio de Latacunga. En 1846, regenta un Colegio en Quito y en 1847, se traslada al Sur de Co­lombia, entregado siempre a su pasión de enseñar. Luego se enrumba a Perú, donde murió, pobre y sin hogar a los 83 años de edad, el 23 de Febrero de 1854, en el hu­milde pueblecito peruano de San Nicolás de Amotape. Murió fruto de un gran resfriado contraído por un naufragio al que sobrevi­vió mientras luchaba por salvar sus manus­critos de las olas del mar. Dice la tradición oral que antes de morir, mandó a llamar al cura del pueblo quien lo odiaba por ateo. El cura accedió a visitarlo si Robinson le per­mitía la extremaunción de los desahuciados. Samuel mentiría con tal de hacerlo venir y tener una última conversación. Dicen que la charla final del gran Maestro duró horas enteras hasta entrada la noche y que el cura del pueblo se fue – sin conseguir confesión alguna, pero sí pregonando su propia igno­rancia - pidiendo que cuando a él le llegase la muerte le enterrasen junto a este hombre, el único ser humano verdaderamente libre que había conocido y que quizás existía: Samuel Robinson murió fabricando una vela en el espíritu de un hombre que había sido engañado por los dogmas de la época. Con su último respiro, dio una clase final que aún permanece viva en la memoria de los pueblos.

Han dicho oficialmente que sus restos descansan junto a los de su discípu­lo amado, en el Panteón caraqueño. Curio­samente, los pobladores de Amotape, no hace muchos años, mientras se hacían los trabajos de remodelación de la iglesia del pueblo, consiguieron una tumba sin nombre en las bases del humilde templo. Ellos aseguran que se trata del viejito Samuel Robinson quien aún en la eternidad sigue siendo pájaro esquivo. Quizás El Maestro ha decidido quedarse para siempre entre los pobres de la Tierra Sur, iluminándolos con su llama eterna de ideas y libertad. Salve.


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Mamihlapinatapai (Poesía) / Matineé de los Domingos (Narrativa)

https://issuu.com/alanseamus/docs/mamihlapinatapai
 https://issuu.com/alanseamus/docs/matinee_de_los_domingos